jueves 29 de octubre de 2009

Esleller

1 Comentarios

Podría estar en llamas,
congelado o sepultado.
Pero no importaría mucho,
mientras tenga a Tom Araya
gritándome al oído
que está lloviendo sangre
desde un cielo lacerado.

lunes 26 de octubre de 2009

Maneras de Hablar en Balde

3 Comentarios

Como mi vida ha sido algo monótona estas últimas semanas, no tengo nada que me inspire a escribir, salvo esta propia monotonía. ¿Qué loco, no? Hace un par de semanas se estabilizó mi nueva vida de radiolocutor, ahora hablo de forma un poco más interesante y algo más lento. Algo.
Creo que he formado en estos tres años lazos irrompibles con mis amigos de carrera, y eso me mantiene bastante alegre. Amores viejos vuelven a emerger, tal vez producto de la distancia tanto física como emocional que se creó cuando me vine a estudiar y vivir a otra ciudad. Las viejas amistades, por este mismo motivo, se han afiatado al extremo, o al contrario, han desaparecido por completo.
¿Y yo? ¿Seguiré igual? ¿Habré cambiado? Siento que no. Tengo los mismos sueños y caprichos que cuando salí del colegio, la misma mentalidad, e incluso el mismo cuerpo. No estoy más alto, más gordo, más flaco ni más barbón.
Sin embargo, hay algo que sí ha cambiado, y sería lo único. Siendo un hombre moralmente decente y bueno, repudié la promiscuidad en todas sus formas. Sin embargo, las mujeres a las que me siento atraído no se interesan en los hombres buenos, sino al contrario. Les gusta sufrir, parece. Por lo mismo, probé ser en ese sentido un conchesumadre como todos los demás, y ha resultado.
Y como resultado, ya no sé quién soy. Tampoco sé si puedo sentir; ya no me siento emocionalmente atraído a nadie, solo carnalmente, como un animal irracional y primitivo. No hay nadie que me haga sentir mariposas en la guata cuando me hable. No me siento querido por nadie, en ese sentido. Me siento des humanizado, in humanizado. The Dehumanizing Process.
Me siento como un robot. A veces me alegro de que me den ganas de llorar, porque eso me comprueba que sigo siendo (mentalmente) humano.
Los nudillos de mi mano derecha están más duros que los de la izquierda, y la pared de mi pieza tuvo en algún momento manchas rojas que limpié con rapidez.
Y si me pongo a pensarlo bien, sigo igual que hace 4 años. La única prueba del paso del tiempo son las fotos donde salgo con el pelo de distinto largo.

Y para variar, escribo acá como terapia, porque nadie pasa por este sitio por voluntad propia.

martes 29 de septiembre de 2009

Título Pendiente

3 Comentarios

Siempre que te veo, es inesperado. Eres perfecta, en todo sentido. Y te desapareces sin previo aviso.
Tus facciones delicadas, la cara que pones cuando te enojas, cuando no alcanzas las cosas altas por tu estatura, cuando te paras con los pies hacia adentro, cuando miras al suelo, al cielo y dices "ohhh!".
No tengo idea de qué color era originalmente tu pelo. Tampoco sé como te llamas. A lo mejor eres bisexual, o lesbiana. Y ni siquiera sé si exististe, existes o existirás algún día, porque cada vez que abro los ojos en la mañana, ya no estás.

She isn't real, I can't make her real.

jueves 24 de septiembre de 2009

Amor.

4 Comentarios


Acababa de llegar a Santiago. Levanté la vista en la micro porque el vaivén de mi cabeza colgando sobre mi cogote hacía que mis zapatillas en el suelo se movieran de un lado a otro y me daban ganas de vomitar. La cosa es que la levanté, y me topé de frentón con una señorita de facciones delicadas, cara de haberlas sufrido todas, expansiones de 10 mm en las orejas y una polera de KoRn.
La miré de arriba abajo, de lado a lado e incluso en diagonal. En mis oídos sonaba a través de mis fonos gigantes un temita de Threat Signal, y con los saltos de la micro sus pechos perfectos se movían al compás de la doble pedalera, deformando el logo de aquella legendaria banda de Bakersfiled que lucía con cierto orgullo. Sus ojos miel miraban directo a los míos, y sus labios se movieron hacia la comisura izquierda, en cierto afán de coqueteo, esperaba yo, mirándome de arriba a abajo (pero no en diagonal) y quedándose pegada en mi polera de Deftones.
Pensando que ésta era la mía, estaba decidido a hablarle... cuando la micro frena de golpe, todos los pasajeros fuimos propulsados violentamente hacia adelante y chocamos unos con otros.
Obviamente quedé casi pegado a ella, y mientras su delicioso perfume me embriagaba por la naríz, noto que en su reproductor de música sonaba un tema de Kudai.
Y así noté que tenía secciones asimétricas en la cara, uno de sus pechos era más grande que el otro y estaba un poco pasada de kilos.
NEXT.

viernes 18 de septiembre de 2009

No hay cambios.

0 Comentarios

Hace algunos días atrás volví al colegio donde estudié. No fue un ataque repentino de nostalgia ni nada parecido, estaba haciendo mi reportaje sobre la violencia juvenil en los colegios y fuí al Instituto Miguel León Prado porque conozco desde adentro su dinámica y su estatus. Y claro, necesitaba el lado claro de la luna, siendo el colegio donde trabaja mi madre completamente lo opuesto, donde los niños se amenazan con cuchillos y tienen padres narcotraficantes.

El caso es que volví a ver a la vieja de mierda que me mandó a la psicopedagoga para tratar mi "dolor" de tener padres separados, cosa que nunca me dolió, y volví a ver a la psicopedagoga (a la que entrevisté para este reportaje) que me "trató", entre comillas, porque siempre le dijo a la Vieja Sonia que yo no tenía ningún trastorno del aprendizaje, sólo que era algo inquieto (daba vuelta las sillas y esas cosas).
El colegio sigue igual, luego de tres años de ausencia de la generación 2006, la más conflictiva que alguna vez tuvo ese establecimiento. Éramos unos conchesumadres, hacíamos llorar a los profes, habían golpizas multitudinarias contra un solo alumno (algunas veces me sacaron la mierda a mí, y viví escenas que pueden apreciarse en el video de "Clown" de KoRn), algunos fornicaban en los baños y otros fumaban a escondidas o jalaban tiza, para emular los efectos de la cocaína (esto último era bastante estúpido, pero lo ví con mis propios ojos).
Yo formé parte de una agrupación de "elite" durante el final de mi educación básica. La Vieja Sonia, directora del primer ciclo, me metió en medio del grupo de "niños conflictivos" del curso (en el cual estaban la mayoría de los matones que me golpeaban día a día, o me botaban los útiles escolares a un inodoro lleno de orina, mientras sacaban a relucir de una forma bastante rascista mi ascendencia boliviana) porque un día me harté de los abusos cometidos hacia mi persona y me agarré a combos con el Nicolás Soto, el weón que más disfrutaba golpeándome.
Lo bueno de esa experiencia es que dejé gradualmente de ser el weón al que le pegaban y me fui volviendo amigo de la mayoría de los imbéciles que me golpeaban, terminando para siempre las golpizas, siendo mi mejor amigo de ese grupillo don Kenji Basaure Matsumoto, de notoria ascendencia japonesa, mejor conocido como "Chino Gay","Oriental Maricón", o cosas por el estilo.

Volví a ver a ese grupo hace unos días? Por supuesto que no. Pero la existencia de ese grupo dentro de un colegio tan high y cuico como al que asistí durante 12 años, ganándome un cupo directamente con mis aptitudes y no por pitutos (entré en primero básico, ganándole otros 150 niños de 6 años que estaban postulando), me hizo dar cuenta de que si bien no entraban al colegio hijos de familias mal constituídas (padres separados y variantes) y el status social en general de los grupos familiares de mi colegio eran de clase media alta, o derechamente alta, aun así hay un comportamiento reprochable en los niños, donde se cometían abusos como los que viví yo por ser "boliviano", "pobre", "negro", etc.

En el otro colegio, donde trabaja mi madre, entrevisté a la psicopedagoga y a dos profesores, cada uno dándome una arista distinta de los problemas que pasa el establecimiento: padres narcotraficantes, presos o asesinos, violencia intrafamiliar, familias mal constituídas, abandono indirecto (padres que viven con sus hijos, pero no se preocupan de ellos), etc. También los niños cometen abusos como los anteriormente narrados contra sus compañeros, y a eso podemos añadirle el porte de armas blancas, amenazas de muerte en los recreos, y amenazas de muerte por parte de los padres a los profesores cuando los hijos son mal evaluados.

Comparé las dos realidades, y concluyo que si bien hay comportamientos y prácticas horribles en los niños de ambas realidades sociales, unos son inherentes a la condición humana, que existen en todo rango socioeconómico y en todas partes del mundo.
La discriminación está presente en el Liceo Poeta Pablo Neruda de la comuna San Joaquín, colegio municipal de alto riesgo social, y en el Instituto Miguel León Prado, colegio particular subvencionado de San Miguel.
Si el problema viene de la formación moral que otorga la familia, estos casos comprueban que no necesariamente están ligados a la realidad socioeconómica, sucede en todos los estratos.

Y durante mi breve estadía en el colegio el día martes, estando con los amigos que tengo dentro de la generación 2009, no pude evitar preguntarme si cosas como las que tuve que vivir yo las vivió alguien más. Lo más probable es que así sea, y esa verdad se escondía tras las caras de alegría de más de alguno de esos jóvenes de entre 17 y 18 años, que en ese momento se unían en un falso compañerismo por Las Alianzas, como el que mostró mi generación el 2006 cuando "ganamos" el aniversario del colegio, y por un breve e hipócrita momento, todos nos amábamos y llevábamos bien.





PD: En la foto del grupo de niños problemáticos (link a la imagen en la frase), por si no lo deducen, soy el niño moreno con pelo largo, el más pequeño del grupo, sonriendo en la foto porque en ese momento ya no me golpeaban.
PD 2: La foto de cabecera muestra al autor de este escrito, osea yo, en tercero medio. La historia de esa foto es larga, pero estaba pasando por un buen momento y se notaba.